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lunes, 14 de septiembre de 2020

Ecuador dio muestras de adoración a Bolívar



La Asamblea Constituyente que se reunió en Riobamba, el 14 de agosto de 1830, aprobó el 11 de septiembre del mismo año la primera Constitución y nombró presidente a Juan José Flores.

Acordó, además, rendir grandes honores al Libertador, pues, lo proclamó Padre de la Patria y Protector de Sur de Colombia. Se declaró fiesta cívica cada 24 de julio, día del natalicio, se ordenó la colocación del retrato en las oficinas públicas. Se recogieron por suscripción popular seis mil libras esterlinas para enviárselas.

Se ratificó la carta del 27 de marzo de 1830 en la que los padres de familia le invitaban a venir “a esta tierra que le adora”, “a tomar asiento en la cima del soberbio Chimborazo, adonde no alcanzan los tiros de la malidicencia, y a donde ningún mortal, sino Bolívar puede reposar con una gloria inefable”.

lunes, 17 de agosto de 2020

Batalla de Ibarra, la única que dirigió Bolívar en Ecuador


 El 17 de julio, batalla de Ibarra, es una nueva conmemoración nacional. La independencia culminó el 24 de mayo de 1822 cuando el mariscal Antonio José de Sucre, como jefe del ejército multinacional americano que salió de Guayaquil, venció a los españoles en Quito.  

Mientras Bolívar se encontraba en Guayaquil organizando la campaña del Perú, vino lo inesperado: los pastusos (colombianos), comandados por su compatriota y caudillo Agustín Agualongo, partidarios de los españoles, atacaron por el norte y se tomaron Ibarra, lo que puso en peligro  la independencia. El Libertador reaccionó de inmediato ante el peligro de que estos rebeldes se tomaran Quito y los derrotó.  Fue la única batalla que Bolívar dirigió en el Ecuador. Ocurrió a orillas del río Tahuando, con la participación de soldados quiteños, fuerzas militares de Latacunga, Ambato e Ibarra. 


El triunfo en Ibarra permitió que las fuerzas de Bolívar se concentraran en la futura campaña del Perú, para continuar con el proceso de independencia regional. Cada 17 de julio se celebra una fiesta local por esta batalla.


miércoles, 29 de julio de 2020

Estatua de Bolívar desnudo en San Miguel de Carchi (Ecuador)


La estatua del Libertador Simón Bolívar desnudo en la Plaza Central de San Gabriel de Carchi despierta el interés turístico. Una estatua similar existe en la ciudad de Pereira (Colombia). Bolívar desnudo en Pereira es un monumento de bronce de 9 metros de alto por 9 metros de largo creado por el maestro Rodrigo Arenas Betancourt y el ingeniero Guillermo González Zuleta, que se encuentra en la Plaza de Bolívar. Fue inaugurado en agosto de 1963 por el centenario de la ciudad. Aunque al comienzo fue objeto de polémica, ahora es un símbolo de la ciudad colombiana, capital del departamento de Risaralda.
Estatua de Bolívar desnudo en Pereira

Hay que darle más importancia a la estatua de Bolívar desnudo en San Miguel, pues en verdad pocos la conocen y no ha sido lo suficientemente difundida.

lunes, 25 de mayo de 2020

Bolívar era devoto de la virgen



En este mes de María vale recordar que el Libertador Simón Bolívar era devoto de la virgen.

El 9 de julio de 1828, la Convención de Ocaña terminó sus actividades por falta de quórum, el panorama de la República de Colombia era sombrío; los santanderistas y sus acólitos de última hora no permitieron la presencia de Bolívar para que presentara su obra y defendiera sus proyectos; “fue una feria de pasiones donde los hombres se reunieron con objeto de vender sus caprichos”, escribió el general Daniel Florencio O´Leary. 

Desilusionado, Bolívar, viajó desde Bucaramanga, donde se hospedaba, hacia Bogotá por el largo camino de Chiquinquirá; lo invadía la tristeza de saber que tambaleaba la Gran Colombia; no hablaba con sus compañeros ni sonreía. 

Cuando llegó a Chiquinquirá entró en el templo para visitar el milagroso cuadro de la virgen, de rodillas, lloró; pero al salir estaba cambiado, sonriente y comunicativo, pues en ella confió y a ella entregó sus preocupaciones. Quienes visiten la basílica comprobarán que ahí existe una lápida que recuerda este hecho histórico.
El tratadista, sacerdote Eliécer Salesman, asegura que Bolívar era un decidido católico, pues en su testamento manifestó creer en la Santísima Trinidad, amar a Jesucristo y morir como católico. Bolívar se confesó y comulgó antes de morir.

viernes, 10 de abril de 2020

Grandes personalidades valoraron a sus maestros



Alejandro Magno quería más a su maestro Aristóteles que a su padre Filipo porque influyó en su formación de adolescente cuando le inculcó su filosofía política: “Grecia conquistará el mundo; pero para ello será necesario un rey gobernando como un Dios y por nadie gobernado, ni siquiera por la ley”. 


El huérfano Simón Bolívar consideraba a su maestro Simón Rodríguez como a un padre, porque el carácter firme y original de este pedagogo influyó mucho en la formación del futuro Libertador. Juró en el monte Aventino delante de su maestro por el Dios de sus padres, por la patria (…) que no daría descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta romper las cadenas opresoras del poder español. 


Nuestro maestro, literato, editorialista del diario EL UNIVERSO, el primer ecuatoriano que presidió la Asamblea General de las Naciones Unidas, Leopoldo Benites Vinueza, apreciaba en grado sumo a su maestra de escuela, que practicaba un concepto de la educación, la señorita Martínez Mera; también, a sus maestros vicentinos que influyeron en él: doctor Pedro José Huerta, profesor de Historia, a quien consideraba un erudito, de espíritu socrático, que usaba la ironía; al sabio de valor universal, Francisco Campos Rivadeneyra, poeta de la naturaleza, entomólogo, que enseñaba Ciencias Naturales  en el museo que impulsó (hoy abandonado en una bodega de la Unidad Educativa Fiscal Vicente Rocafuerte); al doctor José Vicente Trujillo, profesor de Filosofía, despertador de inquietudes, un fermental, enormemente sugerente.



El boxeador argentino Carlos Monzón fue gloria de este deporte, pues defendió 14 veces con éxito la corona de los medianos, una hazaña, se retiró invicto; siendo famoso visitaba a su maestra de escuela, Margot Sarli, ella fue testigo de la pobreza del niño Carlitos. Llevaba el chico su caja de lustrabotas a clases para trabajar a la salida, vendió diarios y leche, repartió gaseosas en un carro tirado por un caballo. 


Leo Dan, gloria viviente de la generación nuevaolera del 60, compuso canciones que en su mayoría llevaban nombres de mujeres; a su maestra le escribió y cantó: “Pero Raquel, Raquel déjame salir…”.



Así se expresó el premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, de su maestro Alfonso López Michelsen: “Lo conocí en la Universidad Nacional de Bogotá, en 1947, cuando él era el mejor profesor de Derecho Constitucional (…). Tenía una cultura literaria que ya quisiéramos muchos escritores, aunque solo fuera para los domingos (…). Por todo eso le tengo una admiración personal inmensa”.

Deducimos, entonces, que los buenos maestros deben influir en sus alumnos, aplicar conceptos modernos de la educación, ser eruditos, despertadores de inquietudes, guías, faros luminosos como los aquí recordamos en el gran día del maestro. 



lunes, 2 de diciembre de 2019

Bolívar procuraba separarse de su Amable Loca, Manuelita

Manuela Sáenz y Bolívar


Córdova había escrito a Bolívar quejándose de la conducta de Manuela por un episodio desagradable: colocaron de espaldas contra una de las paredes de la Quinta del Libertador en Bogotá un muñeco de trapo con un letrero que decía: “Francisco de Paula Santander, muere por traidor”.

Un fraile se acercó a la figura y fingió prestarle los auxilios sacramentales que se acostumbraba dar a los que iban a ser ajusticiados.  Luego, un pelotón del batallón Granaderos disparó sus rifles en medio de las risas de invitados. El sargento de apellido Quevedo se opuso a la broma, pero fue arrestado, ¡Locuras de Manuela!

Pocos conocen que el Libertador procuraba separarse del que los historiadores llaman el gran amor y pasión del caraqueño.  Leamos esta confesión: “En cuanto a la Amable loca, ¿qué quiere que yo le diga a usted? Usted la conoce de tiempo atrás.  Yo he procurado separarme de ella, pero no se puede nada contra una resistencia como la suya; sin embargo, luego de que pase este suceso, pienso hacer el más determinado esfuerzo por hacerla marchar a su país o adonde quiera. Mas diré que no se ha metido nunca sino en rogar, mas no ha sido oída sino en el asunto del C. Alvarado. Cuya historia no me da confianza en su fidelidad”.  (Carta dirigida al general José María Córdova.  Bogotá, julio de 1828).

A pesar de que Bolívar le decía a Córdova, al último de la carta, que la rompiera porque no quería que quedara existente “este miserable documento de miseria y tontería”, no sucedió así, pues, quedó para la posteridad.

“El chivo expiatorio”

  Decenas de veces he oído la expresión “El chivo expiatorio”, pero confieso que no me había percatado de cuál es su origen; pues bien, la...