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lunes, 31 de agosto de 2020

Las mil caras del español


 

Los problemas lexicológicos no solo se circunscriben a españoles y americanos, sino con mayor énfasis a estos últimos entre sí. Difícilmente un uruguayo comprenderá a qué se refiere un mexicano cuando elogia su "patasdehule" (coche) o qué es un "guambra" (muchacho) para un ecuatoriano.

En similar sentido, lo que en España, Venezuela, Nicaragua, Guatemala y Honduras se llama "chaqueta", en Uruguay, Paraguay, Argentina, Ecuador, Cuba y Bolivia se conoce como "saco"; en Chile se denomina "vestón"; en México, "chamarra", y en Costa Rica, "yacket".

También se menciona que otra popular palabra que se la conoce de diversas maneras es el término "robar", que para España es "chorizar" o "afanar"; en México, "picar", "chingar" o "volar"; en Cuba, "llevar"; en Venezuela, "palear" o "tumbar"; en Argentina y Uruguay, "currar" o "afanar"; en El Salvador y Guatemala, "hueviar" o "huevear"; en Honduras, "afanar" o "peinar", y en Bolivia, Chile y Perú, "chorear".

Y como corolario de esta sucinta radiografía lexicográfica regional, al establecer el recuento del término "trabajar", los españoles "curran"; entre argentinos y uruguayos, "laburan"; peruanos y venezolanos, "chambean"; colombianos, ecuatorianos y costarricenses, "camellan"; los mexicanos, indistintamente, “camellan" o "chambean", pero para el dicharachero dialecto de los cubanos, ellos "pinchan". “Chucha” en Cartagena (Colombia) significa vagina; pero en Leticia (Brasil), “buseta”.

viernes, 24 de julio de 2020

Mis creencias a través de frases



“Mujeres y hombres deben ser mansos, pero no mensos”.

“La vida es breve cuando nos dedicamos a producir para el bien común”.

“Existen políticos de lengua larga e inteligencia corta”.

“La vida es lucha, caerse y levantarse, que chu…”.

“Soy un joven con piel envejecida”.

“Si estás seguro de algo, no dudes cuando otros opinen lo contrario”.

“Si te das por vencido antes de actuar, considérate un perdedor”.

“Confía en Dios… los demás fallamos porque somo seres humanos”.

“Los seres humanos somos irrepetibles… con aciertos y errores”.

“Rafael Correa y Nicolás Maduro son los chacales de la componenda para desestabilizar la democracia en países no aliados a ellos”.

miércoles, 1 de julio de 2020

Las galladas de los barrios guayaquileños


Los muchachos de los barrios guayaquileños de antaño jugábamos fútbol en las ligas de novatos, participábamos en los torneos de box de los Guantes de oro, organizábamos campeonatos de indor fútbol, concurríamos a los estrenos cinematográficos, a los sonados bailes estudiantiles de los colegios fiscales; nos defendíamos de malcriados o delincuentes a trompón limpio, nada de cuchillos ni revólveres; las pandillas juveniles, los robos y las escopetas recortadas vinieron después.


En cada barrio había una gallada que paraba en la esquina, hacía respetar a las muchachas y sus familias, el territorio era sagrado e inmortal. Existían peleadores en orden del uno al diez, el número uno era quien sacaba la cara por los demás; era todo un arte aprender a defenderse; conocí barrios bravos como el de Alcedo y Santa Elena, Avenida del Ejército y Portete, el parque de La madre, Boyacá y Nueve de Octubre donde Elmo “Cura” Suárez se hacía respetar.
Hubo homosexuales confesos que aseguraban que para pelear eran muy machos, como el “Tuerto” Alfonso, alto y delgado, de Colón y Pío Montúfar, que cacheteaba con los pies y soñaba a los que se burlaban de él; fue el primer karateca de Guayaquil, que se adelantó a su tiempo.



Las muchachas no formaron galladas, como ahora las pandilleras juveniles, porque eran más tranquilas; los padres no las dejaban fácilmente salir de las casas; los enamorados las saludaban desde las esquinas o se acercaban a las ventanas para conversar; concurrían a los bailes estudiantiles acompañados de los hermanos; las menores de 18 años eran muy respetadas por sus enamorados, pues si tenían relaciones sexuales con ellas eran obligados a casarse o ir a la cárcel. Son recuerdos del tiempo viejo de Guayaquil.


miércoles, 24 de junio de 2020

Virgen de la Merced, generalísima de las Fuerzas Armadas



En 1859 las fuerzas peruanas realizaron varias acciones de guerra y desembarcaron en Guayaquil. El gobierno colapsó y el país se dividió en cuatro gobiernos regionales; pero Gabriel García Moreno se sublevó contra el gobierno de Robles y el 1 de mayo fue nombrado parte del triunvirato de Quito (lo acompañaron Jerónimo Carrión y Pacífico Chiriboga) y el 4 de junio, jefe supremo de la República.

El ejército restaurador comandado por García Moreno y Juan José Flores entró en Guayaquil, el 23 de septiembre de 1860, cuando la bandera peruana flameaba en los edificios públicos; para vencer a los peruanos que lo triplicaban y expulsarlos el 24 de septiembre. La hazaña de Guayaquil tuvo lugar donde hoy queda el parque Victoria, nombre que se impuso por el hecho histórico. García Moreno la atribuyó a la virgen de la Merced por haber ocurrido en el día de su fiesta y en agradecimiento la declaró oficialmente patrona del Ecuador y generalísima de las Fuerzas Armadas. Manifestó que el Ecuador recobró el rango que le correspondía entre las Repúblicas de América y había demostrado que es fuerte y capaz de que lo respeten.

viernes, 20 de marzo de 2020

El patio de Pedrito



Era un rincón bohemio muy famoso que fundo un vaporino jubilado, Pedro Espinoza Martínez, en las calles guayaquileñas Gómez Rendón y Esmeraldas; una gorra de marino distinguía a este personaje en 1955.

Lucho Gálvez, actor

Para ingresar por primera vez a este rincón, los artistas debían ser bautizados por el actor cómico Lucho Gálvez, quien desempeñaba las veces de sacerdote; la ceremonia consistía en beber un vaso lleno, de un solo golpe, del fuerte licor de la época: Perla, que venía envasado en una botella de color verde, que el pueblo llamó “aguacate”, por la similitud en la forma con esta fruta.

El ambiente festivo lo alegraban dúos y tríos que ahí ofrecían pasillos, valses, boleros, tangos, baladas; a veces un experto acompañaba con un arpa a los solistas.

Concurrió ahí la gente de las clases media y alta para solicitar melodías y cantar; no se produjeron discusiones ni peleas, como en otros lugares de diversión.

Los artistas que visitaban Guayaquil por sus trabajos concurrían al Patio de Pedrito después de sus actuaciones.

Cierta vez llegó ahí Julio Jaramillo acompañado del trio peruano Los Embajadores Criollos, que dieron un concierto inolvidable de valses criollos, entre aplausos y vasos de cerveza y licor.

Poetas, cantores, intelectuales, actores, políticos, radiodifusores visitaron el rincón y dejaron sus nombres y firmas en un libro de visitas: Daniel Santos, Piero, Leo Marini, Celia Cruz, Alci Acosta, Carlos Rubira Infante, Pepe Jaramillo (cantantes), Carlos Julio Arosemena Monroy (político), Luis Peñaherrera Bermeo y Luis Burgos Flor (pintores), Julio Alemán (actor mexicano de la época de oro), Pedro Enrique Rivadeneira (poeta)…

Luis Burgos Flor, pintor

viernes, 6 de marzo de 2020

El Che Pérez, hincha #1 de Emelec, era puro corazón



Corría el año 1974. El machaleño Eduardo Che Pérez con la camiseta de Emelec, un cintillo y una corneta dirigía a los hinchas desde la tribuna baja. En la época que no había barras organizadas, él formó la de Emelec y pasó a la historia como el hincha #1; otros siguieron su ejemplo.

Como director de estos grupos de aficionados Emelec, flameaba banderas, saltaba, hacia retumbar un tambor. “y ya lo ve, y ya lo ve es el equipo de Emelec”, cantaba insistentemente la barra. Para luego seguir: “esto no es pagado es puro corazón”.

EL corazón del Che Pérez, reconocido por su fidelidad sin límites a Emelec, se apagó; pero su barra sigue encendida para alentar al Ballet Azul.



Los hinchas manifiestan que cada vez que Emelec marca un gol, oyen el sonido de la corneta y el retumbar del tambor, del hincha #1 del Emelec, que desde el cielo no se cansa de alentar.

sábado, 8 de febrero de 2020

Julio Jaramillo escribió el pasillo Elsa para su amor imposible

Mujer, que encierras virtudes 
en tu corazón tan santo,
entrégame tu cariño, 
quítame ese albor de llanto

que me tiene enferma el alma
y el corazón oprimido,
pues no dejes que yo muera
enfermo de nostalgia 
y sin tu cariño.


Ya he pensado en olvidarte,
sin embargo, no he podido,
no he querido recordarte
y presente te he tenido; 
estoy rogándole al cielo
que me acabe de una vez; 
antes, mirarme en tus ojos,
besarte los labios
y morir después. 
Creo que hasta después 
de muerto te amaría con ternura,
recordaría que, en la vida, 
mi amor por ti fue amargura;
entonces, vendré a buscarte,
a decirte con amor 
que ni la muerte ha podido 
borrar tu recuerdo 
de mi corazón.
Galo Ramírez, compañero del oficio de la zapatería de Julio, cuenta que muchas veces cuando trabajaron juntos, le pidió que lo acompañara a ver a una chica de quien estaba perdidamente enamorado. Se llamaba Elsa y vivía en las calles Argentina y Guaranda. Frente a la casa de ella había un quiosco, donde se plantaban hasta las nueve o diez de la noche, contemplando la casa nada más, porque Elsa se asomaba muy poco.
Cree el amigo de Julio que fue un amor imposible, es decir, no logró nada, como de otras muchachas, pero le sirvió de inspiración para escribir la letra y poner música al pasillo Elsa, en 1955.

miércoles, 8 de enero de 2020

El pecado de la imprudencia guayaquileña



Uno de los pecados capitales de los guayaquileños es ser imprudentes; si vestimos una camisa amarilla nos tildan de barcelonistas; si azul, de emelecistas; si verde, de pertenecer a Alianza País… estos colores se han convertido en discriminatorios, hasta podemos ser golpeados por usarlos inocentemente. Cuando alguien está delgado, por enfermedad o dieta, aseguran que es por el sida; si engorda por culpa del tiroidismo o colon irritable, se horrorizan. Si los de la tercera edad deciden oscurecerse el cabello y bigotes, preguntan burlonamente: ¿A qué se debe el milagro? Cuando usamos sombreros de paja toquilla para cubrirnos de las quemaduras del sol, nos dicen que parecemos turistas.

A quien por méritos consigue un trabajo bien remunerado lo califican de “palanqueado”; si tiene una novia o esposa bonita, de “suertudo”; cuando contamos que vamos a emprender un negocio, se convierten en aves de mal agüero; a los que lucen bien vestidos y portan alhajas, les lanzan la imputación:
“Está robando”; quienes recurren a cirugías plásticas faciales “quedan estirados” o “parecen momias”. 

Como se ve, ciertas personas caen como insensatos en excesos; es necesaria la virtud de la prudencia para armonizar libertad y responsabilidad.


sábado, 4 de enero de 2020

Amantes de la libertad, pero esclavistas



Adalides de la libertad ecuatoriana, en honor a la verdad histórica, tuvieron que ver con el esclavismo, por los tiempos en que vivieron y por sus circunstancias personales.


Nuestro gran poeta prócer, José Joaquín de Olmedo, quien elogió y defendió a la raza indígena, pidió la abolición de las mitas y de toda servidumbre personal; le escribió, entre otras cosas, a su cuñado Francisco Icaza de Silva, el 25 de marzo de 1842: “También piense Ud. en que a pesar de la experiencia que tengo, de que todo negocio con el gran compañero me sale mal, no me he podido excusar de entrar en uno sobre una partida de esclavo que debe venir de Barbacoas”. (Luis Noboa Icaza. Estudio sobre Olmedo. Página 102. Junta Cívica de Guayaquil 1973).

La heroína quiteña Manuela Sáenz tuvo dos esclavas afrodescendientes: Jotanás y Natán. Claro está que terminaron por ser compañeras de vida y desafíos.



El exmandatario José María Urvina abolió en 1851 la esclavitud en el Ecuador, eliminó las “protecturías” de indígenas (forma disfrazadas de esclavitud); prohibió el cobro anticipado de los impuestos a los indios y llegó a dar la posesión del agua a comunidades campesinas de la Sierra, que disputaban con terratenientes del sector. Sin embargo, la institución esclavista del huasipungo supervivió a todas las transformaciones políticas, incluida la Revolución Liberal, hasta que la Junta Militar de Gobierno (1963-1966) terminó con él.

miércoles, 1 de enero de 2020

Autorretrato de Carlos Julio Arosemena Monroy

Carlos Julio Arosemena Monroy


Con las propias declaraciones sobre su persona, redactamos su autorretrato: “No soy candidato a los altares, sino un pecador impenitente, heredero de mis pasiones, no creo en el otro mundo. Tengo vicios masculinos. Respecto a mi bebida, yo he dicho que he bebido menos que el doctor Camilo Ponce Enríquez y que Galo Plaza, entre otras razones porque soy menor que ellos. El único vicio honesto que tengo es la lectura. No recuerdo un acto generoso en mi vida. Si alguien me golpeara en una mejilla le rompería la cara. No me importa el juicio de la historia, pues esta ciencia no existe porque es pura falsificación. El día que me vaya al infierno le diré a Satanás: aquí viene Carlos Julio Arosemena con sus ideales y sus vicios. No me defiendo de nadie, ni necesito defenderme de nada, ni me importa la opinión que la gente tenga de mí. En un año y pico de gobierno hice muchas cosas buenas y unas tantas malas”.

Carlos Julio Arosemena Monroy con John F Kennedy


Carlos Julio Arosemena Monroy era un político de punzante ironía y grandes conocimientos, lector apasionado, “hombre de carne y hueso” como decía Miguel de Unamuno.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Un sargentillo dio el nombre al cantón Lomas de Sargentillo


Cantón Lomas de Sargentillo


Su nombre data de 1894 cuando uno de los sargentos voluntarios de Eloy Alfaro cayó enfermo entre esas colinas sinuosas, mientras pasaba con las tropas. Una hermosa nativa local lo impresionó y se quedó a vivir en la población. Tuvo un hijo conocido cariñosamente como el Sargentillo. Con el tiempo llegó a ser un próspero agricultor que formó familia y compró una casita al pie de las lomas. De ahí el nombre de lomas de Sargentillo. 

Lomas de Sargentillo es productor de arroz y tejidos de mocora como las hamacas, está situado a 46 kilómetros de Guayaquil y a 8 kilómetros de Nobol. Además, es la tierra de las melcochas, alfajores, canguil dulce, cocada, miel de panela, manjar de leche. 

viernes, 27 de diciembre de 2019

“Los sapos con Velasco”


José María Velasco Ibarra

Durante una campaña presidencial, el doctor José María Velasco Ibarra estuvo en el recinto Boca de los sapos. Sus partidarios muy emocionados gritaban: “Velasco con los sapos”, “Los sapos con Velasco” … expresiones que no agradaron al político porque sapo en el lenguaje popular significa sabido, pillo.
Entonces, Velasco en su discurso tronó: “Cuanta sinceridad veo en vuestros rostros, sois gente buena y generosa, como estoy seguro de que con vuestros votos llegaré al poder, cuando sea presidente este lindo pueblo no se llamará Boca de los sapos, sino El Triunfo, pues vosotros que creeis en mí, con vuestros votos me vais a dar el triunfo”.

Boca de los sapos se convirtió en 1969 en parroquia El Triunfo; en 1983, en cantón.

Durante una campaña presidencial, el doctor José María Velasco Ibarra estuvo en el recinto Boca de los sapos. Sus partidarios muy emocionados gritaban: “Velasco con los sapos”, “Los sapos con Velasco”… expresiones que no agradaron al político porque sapo en el lenguaje popular significa sabido, pillo.

Cantón El Triunfo


Entonces, Velasco en su discurso tronó: “Cuanta sinceridad veo en vuestros rostros, sois gente buena y generosa, como estoy seguro de que con vuestros votos llegaré al poder, cuando sea presidente este lindo pueblo no se llamará Boca de los sapos, sino El Triunfo, pues vosotros que creéis en mí, con vuestros votos me vais a dar el triunfo”.

Boca de los sapos se convirtió en 1969 en parroquia El Triunfo; en 1983, en cantón.


lunes, 23 de diciembre de 2019

El Cristo Negro de Daule

Cristo Negro de Daule


Existen Cristos Negros en Buga (Colombia), México D.F., Daule (Ecuador)...
En marzo de 1650, un esclavo negro fue a solicitar a nuestro Señor un favor y con mucha fe subió para besar la imagen; pero fue sorprendido por un sacristán a quien no le gustó la actitud de este devoto y ordenó castigarlo con diez azotes. 
Al siguiente día, el Cristo para demostrar su amor por los pobres amaneció teñido de negro. Desde entonces, El Cristo Negro de Daule es muy milagroso y se lo venera especialmente en la fiesta anual del 14 de septiembre.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Eusebio presidente

Eusebio Macías Suárez en su bicicleta


El balzareño Eusebio del Carmen Macías Suárez hablaba en cualquier esquina de una calle de Guayaquil, decía que un contador como él, que sabía mucho de finanzas, era quien debía gobernarnos porque había llegado la época de los humildes, de no rendir culto a los patrones. Más de una vez, los delincuentes le robaron su bicicleta mientras daba sus fogosos discursos. El pueblo trigueño, como él lo llamaba, le daba el voto para protestar contra el sistema o contra los otros candidatos. 

Con sus ahorros fundó el partido Cruzada Reivindicadora Nacional (CRN). Logró que lo eligieran concejal de Guayaquil en 1958. Decía que había hecho siete obras. Siguió en la actividad política sin éxito; el mismo pintaba las aspiraciones de su partido “sicodélico y agnóstico unificado”. 

Cansado y más pobre aún se retiró de la política. En su bicicleta seguía recorriendo las calles de Guayaquil para vender a plazos cuadros artísticos. Cuando le preguntaban acerca de sus aspiraciones políticas, contestaba: “En Ecuador, se nace votando por el patrón y se muere votando por el patrón”. 

Inspirado poeta nos dejó la letra del pasillo Historia de amor, al que le puso música Carlos Rubira Infante e interpretó sentimentalmente Julio Jaramillo: “Olga se llamó la ingrata que en mi vida hallé; a ella con fe y locura fue a quien más amé; pero tan impío mío el destino mío que me la quitó; y ella despiadada, sin tener consuelo, no me dijo adiós”.

La chispa de este luchador de la política se apagó en una cama del Hospital Luis Vernaza, de Guayaquil, en diciembre de 1980. El ataúd llegó al cementerio rodeado de sus 16 hijos y unos cuantos amigos; seguramente está pidiendo en las alturas una esquina, y no un balcón como Velasco Ibarra, para convencer con su verbo fogoso a las mayorías trigueñas.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

En Vilcabamba no hay disfunción eréctil



El valle sagrado de Vilcabamba, en Loja, siempre ha sido motivo de curiosidad porque sus habitantes viven más de la cuenta, viven sobretiempo, 110, 120 y hasta 150 años. La dieta es sana, comen lo que producen: yuca, mote, plátano, fréjol; beben té de guayusa, que es digestiva y baja el azúcar; o mezclas de muchas hierbas. El clima es templado, pero no se siente frío. No trasnochan. 
No sufren de disfunción eréctil. Así lo confesó el médico del pueblo, Wilson Correa, en cierta ocasión:

- Me ha tocado atender a mujeres que se casan con centenarios y vienen a la consulta rogándome que les dé algo, pero no para ellas, sino para los maridos; no las dejan tranquilas.

Manifestó también que una antropóloga europea para escribir el libro Cómo hacer el amor con un centenario les pagaba a los viejitos para que tuvieran sexo con ella, no se quedó mucho tiempo, se fue feliz y sin dinero.  

Se vive con aire puro. El wilco, árbol típico de Vilcabamba, oxigena la atmósfera. Se muere de viejo, pues las enfermedades no llegan. Los habitantes trabajan toda la vida, fallecen cuando se bañan en el río, cuando duermen, cuando ejecutan sus actividades agrícolas. 


lunes, 16 de diciembre de 2019

León confesó sus miedos, a pesar de que “no se ahuevaba”



Cada cierto tiempo se pone de moda hablar de León Febres Cordero, expresidente de la República, 1984 - 1988, quien tenía fama de ser un bravo guayaquileño que “no se ahuevaba” ante nadie, como públicamente lo gritó, ni ante los cargadores de cacao del barrio donde vivía cerca de Las Peñas, ya que muchas veces de joven se trompeó con ellos y salió victorioso cuando defendió a sus hermanas de los amorosos acosos de aquellos fuertes y musculosos hombres.

La historia guarda el tesoro de la verdad: dos veces confesó a la prensa que sí tuvo miedo; la primera, cuando los médicos especialistas le diagnosticaron que era portador del cáncer, que según él era sinónimo de muerte, entonces enfatizó que el miedo es propio del ser humano y miente quien dice que nunca lo ha sentido; ante tal circunstancia dejó como herencia esta histórica frase: “El valor no consiste en no tener miedo, sino en sobreponerse a él”.

Aceptó también que sintió miedo en Taura, cuando fue secuestrado por militares, pero igualmente se sobrepuso y no se dejó matar estúpidamente ante el peligro, pues tres de sus hombres de la seguridad cayeron muertos víctimas de los comandos; afirmó que aunque se diga lo que se quiera, jamás se inclinó y mantuvo su posición de presidente de la República hasta el final, es decir terminó su periodo para el cual fue elegido en los tormentosos tiempo de inestabilidad política.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Alfredo Enderica era la memoria de Julio Jaramillo

Alfredo Enderica mostrando su colección


El arquitecto Alfredo Enderica Negrete llegó a ser la memoria del cantante Julio Jaramillo, J. J. Fue invitado a muchos conversatorios acerca de la trayectoria del Ruiseñor de América y además dio charlas gratuitamente donde lo solicitaban; concurrí a muchos de estos actos para escucharlo, aprender, tomar notas e intervenir en los diálogos; siempre estuvo dispuesto a ayudar a la prensa, se convirtió en personaje mediático.

Murió a los 67 años de edad en su querida ciudad de Guayaquil. Contó al público en una de sus tantas intervenciones que tenía nueve años de edad cuando por casualidad comenzó a coleccionar discos de J. J., pues su hermana recibió como regalo de su novio un disco elepé del sello mexicano Peerles, que contenía entre otras canciones el bolero Nuestro juramento que convirtió en ídolo continental a J. J. y como a la dama no le interesó lo obsequió a Alfredito; con el andar del tiempo coleccionó discos elepés, compactos y casetes que los buscó en el país y en el extranjero para lo cual invertía sus ahorros.

La última vez que lo vi fue en la Reunión Mundial de Coleccionistas Musicales de J. J. en Guayaquil, 30 de septiembre de 2017. Declaró que conservaba 4.101 grabaciones, la mayoría digitalizadas; también 300 discos de vinil y 440 compactos. Aspiraba a que J. J. apareciera algún día como un récord Guinnes; ojalá algún familiar continúe su gran labor.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Joaquín Gallegos Lara tenía una discapacidad, pero no impotencia sexual



Joaquín Gallegos Lara

Muchos ecuatorianos deducían que Joaquín Gallegos Lara (1909 – 1947), gran escritor de la década del 30, autor de la famosa novela Las cruces sobre el agua, publicada en 1946, por haber tenido inutilizadas las dos piernas era impotente sexual. Pero la esposa, Nela Martínez, desmintió las habladurías en una entrevista de enero 1955, que concedió a Rodrigo Villacís Molina.

Nela Martínez
Aclaró doña Nela que Joaquín era un hombre muy apasionado y que se querían mucho, sin embargo, el matrimonio se le dificultó porque el afamado escritor dependía demasiado de la madre, quien le asistía en las más íntimas necesidades.

Además, ella comenzó a luchar por su propia realización, pues, viajó a Quito a una concentración de izquierda y se quedó ahí trabajando.  No regresó a Guayaquil donde la esperaba el esposo, Joaquín.

Nela, como Joaquín, era comunista.  Dirigió la toma del palacio de gobierno cuando cayó Carlos Arroyo del Río. Fue la primera mujer que llegó al congreso, en 1945, como diputada.  Terminó de escribir la novela Los Guandos, que Joaquín había dejado inconclusa.

Joaco, como lo llamaban sus amigos a Gallegos Lara, luchó como militante comunista, como intelectual e incluso en choques callejeros y barricadas; laboró en diversos oficios, desde columnista en diferentes diarios hasta cargador en un camión que acarreaba cascajo, pues poseía una fuerza hercúlea en los brazos.  

lunes, 2 de diciembre de 2019

Bolívar procuraba separarse de su Amable Loca, Manuelita

Manuela Sáenz y Bolívar


Córdova había escrito a Bolívar quejándose de la conducta de Manuela por un episodio desagradable: colocaron de espaldas contra una de las paredes de la Quinta del Libertador en Bogotá un muñeco de trapo con un letrero que decía: “Francisco de Paula Santander, muere por traidor”.

Un fraile se acercó a la figura y fingió prestarle los auxilios sacramentales que se acostumbraba dar a los que iban a ser ajusticiados.  Luego, un pelotón del batallón Granaderos disparó sus rifles en medio de las risas de invitados. El sargento de apellido Quevedo se opuso a la broma, pero fue arrestado, ¡Locuras de Manuela!

Pocos conocen que el Libertador procuraba separarse del que los historiadores llaman el gran amor y pasión del caraqueño.  Leamos esta confesión: “En cuanto a la Amable loca, ¿qué quiere que yo le diga a usted? Usted la conoce de tiempo atrás.  Yo he procurado separarme de ella, pero no se puede nada contra una resistencia como la suya; sin embargo, luego de que pase este suceso, pienso hacer el más determinado esfuerzo por hacerla marchar a su país o adonde quiera. Mas diré que no se ha metido nunca sino en rogar, mas no ha sido oída sino en el asunto del C. Alvarado. Cuya historia no me da confianza en su fidelidad”.  (Carta dirigida al general José María Córdova.  Bogotá, julio de 1828).

A pesar de que Bolívar le decía a Córdova, al último de la carta, que la rompiera porque no quería que quedara existente “este miserable documento de miseria y tontería”, no sucedió así, pues, quedó para la posteridad.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Las primeras locuras de Abdalá


Un hombre de pelo en pecho

Cuando Abdalá  ejerció el cargo de intendente de Policía en 1980,  mandaba a pespuntar las minifaldas que enseñaban mucho las piernas pecadores, se batía en gran batalla con los mayoristas de la carne, repartía puñetazos a los que iban en manifestaciones a protestar a la Intendencia, invadía el recinto de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil y ni siquiera a las abogadas escapaban de su vocabulario pintoresco, que recordaba el de su tío Assad Bucaram Elmalhin…

Grabó un disco

Todo un hombre de pelo en pecho, pues se presentaba desafiante con camisas desabotonadas. Era un ciclón que parecía salirse de las pantallas de los canales de la televisión cuando lo entrevistaban. Convenció al pueblo de que él era su más ardiente defensor.

Fue destituido por 44 psiquiatras 

Y con este estilo político entre pugilístico y retórico llegó a la alcaldía de Guayaquil y luego a la presidencia de la República. Entonces se autodenominó: “El loco que ama”. Fue presidente del equipo de fútbol Barcelona S.C., grabó un disco, bailaba rock, comía guatita, permanecía la mayor parte del tiempo en Guayaquil porque no soportaba los fantasmas del palacio de gobierno… Y acusado de loco fue destituido ilegalmente por 44 diputados en el Congreso de 1997. Declaró que lo bajaron 44 “psiquiatras”.          

“El chivo expiatorio”

  Decenas de veces he oído la expresión “El chivo expiatorio”, pero confieso que no me había percatado de cuál es su origen; pues bien, la...